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Catálogo de tropelías patronales



¿Tienes que comer en la escalera del edificio de tu empresa porque no tienes comedor?, ¿sales a las 10 de la noche a menudo y jamás hueles una hora extra? Si crees que tienes motivo para ir a la huelga del 29-S, qué no harán estas víctimas de las tropelías patronales, despedidos por regalar un tranchete, publicar un Tweet o tirarse pedos, entre otros motivos más o menos peregrinos.


10. Despedido por regalar una loncha de queso

La empleada: Una trabajadora anónima de un “MacJob”.
El patrón: Un restaurante McDonald’s en Holanda.
El motivo: Regalar una loncha de queso a un compañero de trabajo, que pagó religiosamente su hamburguesa pero no el tranchete de regalo.
La tropelía: El tribunal holandés que llevó el caso dictaminó, con toda lógica, que “El despido fue una medida muy severa. Sólo era una loncha de queso“, y condenó a pagar a la ex empleada 4.200 euros de indemnización.







9. “Des-pedido” por exceso de ventosidades

El empleado: Daniel Cambridge, almacenero inglés.
El patrón: La empresa británica Water Stones.
El motivo: Cambridge fue “des-pedido” por sus ventosidades. Sus compañeros presentaron 35 quejas contra él en dos días.
La tropelía: Daniel sufría flatulencia porque estaba siendo tratado con un medicamento, el antidrepresivo Citalopram, uno de cuyos incómodos efectos secundarios son los gases.








8. Despedida por estar demasiado buena


Imagen: Carrie Schecheter, Village Voice.
La empleada: Debrahlee Lorenzana
El patrón: La oficina central de Citigroup en Nueva York.
El motivo: Vestir demasiado sexy, según la empresa, a tenor de las protestas de sus compañeros de trabajo.
La tropelía: La empresa prohibió a Lorenzana llevar vestidos ajustados e incluso pintarse, porque distraía al resto del personal. Peor aún, la despedida se enteró más tarde de que fue contratada precisamente por su belleza física, con la intención de captar clientes para el banco.






7. Despedido por hostiarse en un camión sin frenos


Imagen: Hugo Fernández, 20 Minutos.
El empleado: Leonardo Escobar, camionero
El patrón: Trans Number, empresa de transportes en las Islas Baleares.
El motivo: Leonardo estuvo a punto de morir en un accidente con el camión y recibió la notificación de despido en el hospital, horas después del accidente.
La tropelía: La empresa asegura que el camionero iba deprisa para salir antes, pero tanto Escobar como sus compañeros sostienen que habitualmente circulan sin frenos traseros con la connivencia de la empresa.






6. Despedido por cantar en un grupo de Death Metal


El profe y dos alumnas, en la orla de clase.
El empleado: Thomas Gurrath, profesor de filosofía.
El patrón: Escuela secundaria de Stuttgart, Alemania.
El motivo: En sus ratos libres Gurrath se convertía en La Bestia Sangrienta, el cantante/personaje que lideraba la banda de death metal Debauchery.
La tropelía: “Resulta preocupante pensar que el mismo individuo que componía esas canciones estaba enseñando a nuestros hijos”, dicen los padres. Pero, que se sepa, Thomas actuaba como profesor en la escuela y como Bestia Sangrienta en los escenarios, no al revés.






5. Despedido por “robar” 2 céntimos de electricidad para el Segway


El empleado: Oliver Beel, 19 años en la empresa, hora y media “robando” vatios.
El patrón: Una empresa informática alemana.
El motivo: “Robar” a la empresa 1,8 céntimos de electricidad para el Segway.
La tropelía: Todo quiste carga su móvil en el trabajo. Vale que un Segway “canta” más pero…¡eran dos céntimos!






4. Despedido por hacer un comentario en Twitter


Pantallazo del twit, tomado por Alfa Centauro.
El empleado: Felipe Milánez, editor de fotografía de National Geographic en Brasil.
El patrón: National Geographic.
El motivo: Escribir un twit en su cuenta personal criticando un reportaje de la revista Veja, también brasileña, sobre Bolivia.
La tropelía: El reportaje “La farsa de la nación indígena” niega “que Bolivia sea un país indígena. Además, acusa a Evo Morales, de todos los males de Boliva esgrimiendo cifras más que dudosas y poco contrastadas”, según cuenta Alfa Centauro.






3. Despedida por impuntualidad al estar en coma.

La empleada: Sandra Tejero, pescadera de Barcelona.
El patrón: El Punt del Peix, una cadena de tiendas de venta de pescado minorista con sede en la localidad de Palau Solità i Plegamans.
El motivo: El artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, que cita como motivo para echar a un empleado las faltas injustificadas de asistencia al puesto de trabajo.
La tropelía: Sandra sufrió un accidente de moto que la dejó en coma durante tres meses. Durante ese tiempo la empresa recibió las bajas de la trabajadora cada semana. Aunque sus jefes estaba debidamente informados, no dudaron en mandarle la carta de despido por “faltar repetidamente al trabajo e impuntualidad”.






2. Despedida por enseñar sus pechos nuevos a las compañeras de oficina.



La empleada: Una trabajadora recién operada y orgullosa de sus pechos.
El patrón: El grupo de medios de comunicación Condé Nast, que abarca revistas como ‘GQ’, ’Vogue’ y ‘Glamour’ y que basan sus portadas en mujeres de curvas turgentes.
El motivo: Encerrarse en su despacho, abrirse la blusa y enseñar sus pechos recién puestos a unas compañeras (y amigas) para que le diesen su opinión.
La tropelía: Los comentarios sobre el resultado fueron tan positivos que pasaron al despacho de al lado y un compañero se chivó a Recursos Humanos. A los dos días recibió la carta de despido en base auna “información adicional” que no lograron especificar.





1. Despedidas por recoger comida que iba a tirarse a la basura

Imagen: Santi Cogolludo para El Mundo.
El empleado: Varias empleadas del Mercadona de Donosti de los Reyes.
El patrón: Mercadona, empresa ejemplar.
El motivo: “Robar” comida de la basura que, según la empresa, causó pérdidas económicas por valor de medio millón de euros.
La tropelía: El supuesto “robo”, según el sindicato CNT, era en realidad la pretensión de repartir entre los pobres la mercancía que iba a tirar el supermercado. Delito de lesa majestad, por tanto.




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El cabello de los campos de concentración.




Me van a perdonar la crudeza de curistoria de hoy. Al menos a mi me parece algo espeluznante por todo lo que hay detrás, pero en cualquier caso, no deja de formar parte de la historia.

Cuando las tropas soviéticas liberaron el campo de concentración de Auschwitz, había allí almacenadas 7 toneladas de pelo humano, en su mayoría, pelo de mujer. Según una circular de la administración de estos campos de concentración nazis, se ordenada que los cabellos cortados fueran tratados de manera adecuada. “Con los cabellos cortados y peinados de las mujeres se fabrican zapatillas para las tripulaciones de los submarinos y suelas de fieltro para los empleados de los ferrocarriles del Reich”.

La circular acababa diciendo que “se redactarán informes sobre la cantidad de cabellos recogidos, por separado para hombres y mujeres, el día 5 de cada mes a partir del 5 de septiembre de 1942”.

No sólo los nazis tomaban los bienes materiales más básicos de los hombres y mujeres que iban a los campos de concentración, no se conformaban con explotarlos trabajando y finalmente exterminarlos, sino que su “uso como recursos” estaba estipulado hasta el más mínimo detalle. Como decía, espeluznante.




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Dilma y Marina de Aguja de marear de Paco Basterra Tweet



Dilma y Marina tienen en sus manos el futuro de uno de los países más dinámicos del mundo, Brasil. La mitad geográfica de Latinoamérica, el 30% de su población y el 40% de su riqueza. El país emergente más occidental de los BRIC, el concepto inventado por el economista británico de Goldman Sachs, Jim O´Neill que hace ocho años señaló a Brasil, Rusia, China e India como los nuevos amos de la economía mundial antes de 2041.


Los paños reposacabezas de los aviones de la línea aérea nacional brasileña, TAM, están rotulados con la leyenda “En 2025 seremos la quinta economía del mundo.” El país del futuro, pronosticado hace 70 años por el escritor Stefan Zweig, es ya hoy una realidad.
Dilma Rousseff y Marina Silva son la Thelma y Louise de la política brasileña. ¿Se acuerdan de la road movie de Ridley Scott, protagonizada por Geena Davies y Susan Sarandon, las heroínas feministas que se defienden de la violencia machista matando a un hombre y huyen en un viejo thunderbird? Pero aquí no va de feminismo ni de violencia, sino de política y poder.

Las dos brasileñas están en la carretera recorriendo el inmenso país, casi un subcontinete, que en dos semanas tendrá un nuevo presidente. Salvo sorpresa mayúscula, será Dilma, que el domingo se quedó a tres puntos de alcanzar el poder, en primera vuelta.

 Las dos mujeres, de fuerte caracter y marcadas por su biografía, son hijas políticas del presidente Lula. Marina fue ministra de Medio Ambiente en uno de sus gobiernos, del que acabó saliendo en protesta por la política de deforestación en la Amazonia. Abandonó el Partido de los Trabajadores para liderar el Partido Verde y consiguió un meritorio y soprendente 19% de los votos, 20 millones de brasileños.

Dilma es la sucesora elegida y modelada por Lula, que hasta ahora ha actuado como su ventrílocuo. Poco se sabe de su programa, de qué quiere hacer con Brasil. Posiblemente esa indefinición, su escaso carisma, la corrupción que le ha salpicado, principal azote del país junto con la desigual distribución de la riqueza, y su ambiguedad ante la despenalización del aborto le impidieron alcanzar la mayoría absoluta el domingo.

Los votos de Marina Santos son en su mayoría arañados al partido de Lula. Dilma, la exguerrillera que fue torturada por la dictadura militar y, recientemente, superó un cáncer linfático, necesita de los votos verdes para llegar al palacio de Planalto. El tercer hombre, en este caso el único, José Serra, el experimentado político socialdemócrata, segundo en discordia en la elección, está perdido si no logra casi al completo los votos verdes. Rondaría el milagro.

Marina Silva, de raza negra, la chica que pescaba y cazaba en la selva, tiene la llave de la elección. Rousseff y Serra  deberán escuchar la voz del Amazonas. Dilma, la Dama de Hierro, tendrá que abandonar la sombra de Lula para convertirse en la primera presidenta de Brasil. El país con la gente más feliz y creativa del mundo (Lula dixit).




Dilma y Marina


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El andamiaje de la Capilla Sixtina



Para realizar el trabajo de la Capilla Sixtina, uno de los primeros problemas que hubo que resolver fue el tema del andamiaje. Montar un andamio que permitiera a la vez pintar en las alturas y, en la medida de lo posible, no inhabilitara el recinto para su uso.

Bramante, el arquitecto del Papa, propuso un sistema colgante, suspendido de cuerdas que se sujetaban a agujeros abiertos en el techo del edificio. Miguel Ángel Buonarroti convenció al Papa de aquello no era buena idea y de que abrir los boquetes en el techo arruinaría tanto la bóveda como el diseño. Entonces Bramante planteó una segunda opción: un andamiaje apoyado en el suelo y de diseño peculiar. Se montó el mismo y el primer día de trabajo se vino abajo.

Miguel Ángel, que conocía la arquitectura de la antigua Roma, diseñó un andamio basado en el modo de construir puentes de los romanos, de tal forma que el peso presionaba los extremos del “puente”. Así, gracias a unos pocos agujeros en las paredes, que recogía la presión ejercida por la estructura, se construyó un andamio que no se apoyaba en el suelo, dejándolo libre. El ingenio fue todo un éxito.

Años después de la muerte de Miguel Ángel, quisieron “retocar” su obra para adaptarlas a las preferencias del papado del momento pero nadie fue capaz de replicar el sistema de andamios y, como no podían permitirse el lujo de montar uno como se hacía habitualmente e inutilizar la capilla, los frescos permanecieron intactos.



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Diez años de la revista Capital: reflexiones de un ex director.



Hace 10 años se puso en marcha la revista Capital. Éramos unos 25 profesionales, entre redactores, diseñadores, documentalistas…
Dirigí la revista durante cinco años, y todavía hoy me sigo haciendo las mismas preguntas. ¿Qué quiere el lector? ¿Por qué lo quiere? ¿Qué le molesta?
Meses antes de que el primer número saliera a la calle, el grupo GYJ, editor de Capital, organizó unos focus group para afinar los contenidos de la revista. Consistió en escoger un grupo de gente (lectores en potencia), encerrarlos en una habitación, dejarles la revista y luego preguntarles la opinión.
Mientras sucedía esto, los editores y yo nos encontrábamos detrás de una pared acristalada (un falso espejo) desde donde íbamos viendo el comportamiento de la gente como si fuera un zoo humano. Los participantes del focus group eran avisados de que les estábamos observando pero pasados unos minutos, nos ignoraban.
Me sorprendió lo siguiente: la mayor parte de los lectores (ejecutivos, pequeños empresarios, directivas), se pasaron un buen rato leyendo un artículo sobre los quehaceres de los hijos de las gente rica de España. Era un artículo muy entretenido y con mucha información y muchas fotos. Era como un Hola! de los vástagos de las grandes fortunas. El artículo era largo, pero había muchos artículos más en la revista, y a mi gusto, más atractivos.
Terminada la hora de lectura, una monitora entró en la sala y preguntó qué artículos les habían gustado más y cuáles menos. Sorpresa: el que menos les había gustado era el de los vástagos de los ricos. Lo tacharon de frívolo y superficial. ¡Pero si era el único que leyeron todos!, pensé yo confundido. Lo había visto con mis propios ojos. ¿Por qué mentían?
También dijeron que les molestaban un poco las ilustraciones y los dibujos, y que a veces la revista no parecía seria.
Los artículos de fondo habían sido trabajados durante mucho tiempo, y el estilo se había corregido varias veces para hacerlos completamente claros. Pero el diseño, ciertamente, era llamativo. ¿Qué quería decir eso? Que los lectores deseaban una revista económica más seria, al menos en apariencia.
Ese es el paradigma de las revistas económicas en España. Los lectores suelen confundir dibujitos con superficialidad. Claro, excepto si esos dibujitos o esos reportajes vienen en The Economistporque entonces hablan de “la prestigiosa revista británica” (la cual no entienden porque el inglés del lector español es medio-medio). The Economist ha llevado a portada caricaturas de Bush, de payasos, hasta carteles  de cine. Business Week usa titulares extravagantes, y Fortune es la maestra de los reportajes de gente rica y jóvenes promesas. Y los lectores se lo han agradecido porque eso no conmociona las bases de unas marcas con mucha solera. Muchas veces, las portadas de esas tres revistas parecen carteles de circo. Para mí, eso es importante, lo cual no afecta a su contenido.
A veces, cuando imparto alguna clase de periodismo en alguna facultad, anuncio que voy a mostrar la portada de una revista seria de economía y entonces enseño una portada con la cabecera de El Jueves. La gente se ríe porque piensa que es una broma, pero la broma viene después porque descubro que la portada era de The Economist, una portada simpática, rompedora o irreverente. Entonces, la audiencia se queda patitiesa. Sí, en efecto, se puede ser serio y divertir.
Creo que la revista Capital ha tenido que pasar por muchas metamorfosis para llegar a ese punto en que el lector español agradece los contenidos y elogia el diseño. El número que está ahora en losquioscos es el ejemplo. Un amplio reportaje sobre cómo arreglar el caos del país, acudiendo a lo que mejnor hacen otros países. Una entrevista a Juan Luis Cebrián, consejero delegado de Prisa, y otra a Luis del Rivero, presidente de Sacyr. Reportaje sobre ciudades españolas en la Champions League, y las Zara que vienen. Otro de cómo la revistas de calidad no paran de crecer…
El equipo de profesionales dirigido por Consuelo Calle ha hecho un producto redondo. Ahora ya no hay excusa: la economía presentada con elegancia, profundidad y amenidad. Por eso celebro estosdiez años como si los hubiera cumplido yo mismo.
PD: el acto de celebración tuvo lugar ayer en el hotel Palace de Madrid, al cual asistió como conferenciante Ángel Gurría, secretario general de la OCDE. Una brillante conferencia. Hoy en lainformación.com podrán leer la entrevista.



Diez años de la revista Capital: reflexiones de un ex director


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Cosas que habrá oído (y leído) sobre China y que son totalmente mentira




La semana pasada volvió a hacer furor en la Red un artículo que hablaba de Chongqing, “esa megalópolis de 33 millones de habitantes de la que nunca has oído hablar”... quizá porque es mentira. Se trata de uno de los tantos errores provocados por la mezcla de desconocimiento y predisposición al asombro con la que los periodistas nos acercamos a un país que ha pasado del olvido absoluto al estrellato mediático en menos de diez años.
El 'bulo de Chongqing' se lo han tragado todos, desde Guardian a Times, pasando por Newsweek, e incluido el que arriba firma, cuando todavía no vivía en China, si se me acepta como atenuante. Para purgar pecados, aquí recopilo e intento aclarar algunos de los falsos mitos más repetidos sobre China.
Chongqing, ya serán menos
La 'Manhattan del Yangtzé' es una ciudad impactante y polo del desarrollo del interior de China, pero no tiene 33 millones de habitantes sino poco más de seis, menos de la mitad que Pekín. La equivocación, que al parecer difundió por primera vez Newsweek, se debe a que asumen que todos los habitantes de la “municipalidad” de Chongqing viven en la ciudad de Chongqing.
En realidad, hay miles de localidades, separadas unas de otras por kilómetros y kilómetros de campo, en un área similar a Irlanda. La raíz del problema es la traducción del término utilizado por la burocracia china (municipalidad) para definir lo que es más bien una provincia. Para entendernos, es como si decimos que todos los habitantes de la Comunidad de Madrid viven en la ciudad de Madrid, olvidando que hay gente en Alcalá de Henares, otros en El Escorial, en Chinchón e incluso en Pozuelo de Alarcón.
Y Deng Xiaoping nunca dijo…
Las frases atribuidas a líderes políticos de la revolución china tienen también bastante peligro. Aquí creo que buena parte de la culpa la tiene la distorsión provocada por la propaganda oficial y la falta de transparencia informativa del régimen, por decirlo de alguna manera. Una de las frases más citadas últimamente es la proclama pro-capitalista de Deng Xiaoping (“enriquecerse es glorioso”), que sin embargo él nunca dijo en público, ni tampoco escribió. Al parecer la idea fue del historiador Orville Schell, que tituló así un capítulo de su libro sobre las aperturas económicas de China en los años 80, pero sin atribuirle la cita a Deng en ningún momento. Alguien lo puso después en boca de Deng y la atribución corrió como la pólvora.
Concretamente, en las páginas de opinión resulta difícil últimamente encontrar un artículo sobre China que no introduzca la famosa frase. Sí que se sabe cómo se difundió, por el contrario, la frase más famosa de Mao Zedong, teóricamente pronunciada en 1949, cuando fundó la República Popular: “El pueblo chino se ha levantado”. Nunca lo dijo allí, al menos aquella mañana en la plaza de Tiananmen. El propio Partido, o él mismo, se la atribuyó después para que quedase más bonito.
¿Pekín o Beijing?
En España solemos pensar que Pekín es el nombre castellano y Beijing el nombre inglés. Una vez más, nos estamos equivocando. En todo Occidente se utilizó el primer vocablo durante décadas para referirse a la capital china. En España ha sido “Pekín”, en Italia “Pequino”, en Francia “Pékin” y en Inglaterra “Peking”, por ejemplo. Nombres que derivan de la transliteración al alfabeto latino que utilizaba hace años el sistema postal chino. El sonido en mandarín, sin embargo, se parece mucho más a la palabra “Beijing” y muchos chinos llevan años escribiéndolo así en “pinyin” (mandarín escrito con alfabeto latino) porque resulta más práctico.
La cosa no revestía mayor importancia hasta hace años, ya que eran realmente muy pocos quienes utilizaban el alfabeto latino en China. Ahora bien, cuando el país se abrió, desembarcaron millones de extranjeros y los chinos empezaron a aprender inglés, el Gobierno decidió acabar con la ambigüedad y estandarizar el nombre de su capital en alfabeto latino. Se optó por Beijing, porque suena mucho más parecido al original. El nombre se impuso incluso, o sobre todo, en la denominación del sistema postal que había creado el dilema.
Beijing significa, por cierto, “capital del norte”. En nuestro país, la Real Academia Española sigue aconsejando el uso de “Pekín” y, salvo algunos conatos de revuelta en ciertos diarios, es el nombre más utilizado. Pero nos estamos quedando solos. No sólo en Estados Unidos, sino también en otros países que carecen de instituciones lingüísticas que velen por la pureza de su idioma, se ha ido adoptando con naturalidad lo de “Beijing”. En México, por ejemplo, ya casi nadie dice Pekín.
La matanza no fue en Tiananmen
La noche del 3 de junio de 1979, el Ejército chino reprimió a tiros una manifestación pacífica en Pekín. Aunque el centro de la protesta se encontraba en la Plaza de Tiananmen, la masacre no sucedió allí, sino a la entrada de los soldados a la ciudad y su avance hasta las zonas aledañas a la plaza. Cuando los tanques llegaron al corazón de la capital, Tiananmen, donde más de 2000 manifestantes seguían atrincherados, se produjo una breve negociación para evitar una carnicería y la gente acabó marchándose pacíficamente de la plaza.
Hubo matanza, cierto es, pero no en Tiananmen.
Los chinos nunca protestan... excepto unos 12 millones al año
Uno de los tópicos más extendidos sobre los chinos es que nunca protestan, que no se quejan de sus condiciones de vida, ni se organizan para mostrar su descontento. Esta percepción contrasta con las cerca de 127.000 protestas populares que se produjeron en 2008 y en las que participaron unos 12 millones de ciudadanos. Aunque normalmente se trata de demostraciones de fuerza pacíficas, algunos de estos motines acaban con desenlaces violentos, como el registrado en julio de 2009 en Jilin cuando los trabajadores de la industria estatal Tonghua lincharon al nuevo gerente, que les estaba anunciando la privatización de la empresa y despidos masivos para fusionarse con una poderosa industria metalúrgica de capital privado. Tras la revuelta, el Gobierno abrió una investigación, pero suspendió la venta. La noticia fue anunciada por los altavoces de la fábrica y los obreros lo celebraron con fuegos artificiales.
Según las estadísticas de 2008 que citábamos antes, durante ese año se produjeron 467 asaltos a sedes del Gobierno, 615 ataques a la policía por parte de los manifestantes y 110 episodios de vandalismo urbano. No hay datos unificados todavía, pero las huelgas y protestas se han disparado en 2010, sobre todo en la llamada “fábrica del mundo”, el área industrial más grande del mundo, en el delta de Río Perla, en la sureña región de Cantón. Cierto es que las protestas no son casi nunca políticas, sino reclamaciones sobre derechos laborales, abusos concretos de la autoridad y cosas por el estilo. El Partido Comunista Chino (PCCh) permite algunas protestas laborales, pero no tolera que se cuestione su legitimidad.
El capitalismo rampante chino
Se lee cada vez más a menudo eso de que China es ya “el país más capitalista del mundo”. Imagino que a algunos les confuden detalles como el hecho de que no haya una red de asistencia sanitaria universal, algo que en realidad nunca hubo: los campesinos no tuvieron acceso a servicios médicos ni siquiera durante el maoísmo, tenían que conformarse con la visita de los llamados “médicos descalzos”, técnicos en primeros auxilios con una bolsa de medicinas tradicionales que pasaban del ciento al viento por las aldeas. En realidad, la economía china sigue estando fuertemente intervenida por el Gobierno.
Oficialmente, las empresas estatales generan un tercio del Producto Interior Bruto (PIB) y la mayoría de las grandes empresas privadas también están monitoreadas, de una manera u otra, por el Partido. Todos los sectores estratégicos (transportes, telecomunicaciones, energía, etcétera) siguen en manos del Estado. Aunque en teoría compiten entre sí y están sometidas a la ley del mercado, las corporaciones públicas son gigantes instalados en monstruosos rascacielos que obedecen a las directrices del Partido Comunista, gozan de todo tipo de facilidades para financiar proyectos, de una legislación favorable y cuantiosas ayudas.
Supuestamente su territorio natural son los sectores estratégicos, mientras que el resto de la economía debería quedar en manos privadas. En los últimos tiempos, sin embargo, las empresas públicas están traspasando esta barrera, invirtiendo, abriendo y comprando de todo, desde fábricas de galletas hasta restaurantes. Es más, según un reciente informe del Banco Mundial, las empresas públicas no sólo no han disminuido en los últimos tiempos, sino que están ganando terreno, incluso en sectores donde nadie las esperaba, como el alimentario.
Me dejo unos cuantos “mitos” en el tintero, pero acabo de medir la extensión de este artículo y hace rato que sobrepasé la barrera psicológica de las mil palabras. Si les interesa particularmente el tema, o simplemente quieren saber más cosas sobre China, les recomiendo un par de enlaces. En mi opinión, se trata de las mejores bitácoras sobre China escritas en castellano. Que las disfruten.

HISTORIAS DE ASIA, Ángel Villarino. Pekín

Cosas que habrá oído (y leído) sobre China y que son totalmente mentira



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Historias breves de una larga experiencia



Hoy os dejo una colección de historias para reflexionar. Decía Cervantes que "un proverbio es una frase corta fruto de una larga experiencia". Con las historias y los cuentos sucede algo parecido:

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1. Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia.

Una joven y activa mujer manifestaba unos inequívocos síntomas de estrés y excesiva tensión. El médico le recetó unos tranquilizantes y le dijo que volviera al cabo de dos semanas. Cuando volvió, el médico le preguntó:

–      ¿Ha experimentado Vd. algún cambio?

Y ella respondió:

–      No, ninguno. Pero sí he observado que los demás parecen bastante más relajados.

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2. Una cosa es predicar y otra dar trigo.

Corría el siglo XVII. Un calvinista preguntó a un católico, con tono entre amenaza y chanza:

–      Si le pego una bofetada, ¿usted me pondrá la otra mejilla para que le dé otra?

El católico, experimentado, respondió:

–      Sé lo que debería hacer, pero no sé lo que voy a hacer.

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3. La vida es una lucha de contradicciones.

Preguntó el profesor:

–      ¿Te he hablado de la tensión de los opuestos?

Y contesté:

–      ¿La tensión de los opuestos?

Y me dijo:

–      Sí, la vida es una serie de tirones hacia atrás y hacia delante. Quieres hacer una cosa, pero te ves obligado a hacer otra diferente. Algo te hace daño, aunque tú sabes que no debería hacértelo. Das por supuesto ciertas cosas, aunque no deberías dar nada por supuesto... Es una tensión de opuestos, como una goma elástica estirada...

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4. La importancia de seguir formándose.

Se cuenta que, una vez, llegó un nuevo leñador a un pueblo de Canadá e hizo amistad con uno de los más veteranos de la comarca. Un día, comentó con uno de ellos:

–   Tiene Vd. una buena hacha.

–   Sí, señor –contestó el labrador–. Tiene más de cincuenta años. La tenía ya cuando era chaval.

–   Pues viéndola no parece tan vieja.

–   Verá Vd. –respondió el veterano–. Es que he cambiado la cabeza cuatro veces y le he puesto seis mangos nuevos desde entonces; pero, aparte de esto, es exactamente la misma hacha.

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5. No hay atajos hacia el éxito.

En un monasterio budista uno de los monjes jóvenes le preguntó a su mentor:

–   Maestro, yo soy todavía un novicio. Enseñadme el camino.

El maestro sencillamente le contestó:

–   ¿Has terminado tu desayuno?

El novicio contestó:

–   Sí, he terminado mi desayuno.

Y el maestro concluyó:

–   Entonces, ve y retira las migas.

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6. Los bancos prestan dinero a quien lo tiene o demuestra tenerlo.

Un mendigo siempre pedía una limosna por el amor de Dios al presidente de un banco pero éste nunca le daba nada. Un buen día el mendigo pidió la limosna por el amor de Dios y de la Virgen María y el presidente le dio una buena limosna al contar la petición con dos avalistas.



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¿Cómo debe ser la mujer perfecta?



No seré yo el que se meta en ese charco… dejaré que lo haga Pierre de Bourdeille (1540 – 1614), señor de Brantôme. Pierre de Brantôme fue un historiador francés, aventurero, mediocre escritor y, sobre todo, un enamorado del género femenino.


Entre sus obras “destacan”, por decirlo de alguna forma, Vie des dames illustres (Vida de las damas ilustres) y Vie des dames galantes (Vida de las damas galantes) en las que se atreve a describir cómo debe ser una mujer hermosa y perfecta (en el físico):
Para que una mujer sea hermosa y perfecta debe tener treinta bellezas. Tres cosas blancas: la piel, los dientes y las manos; tres negras: los ojos, las cejas y las pestañas; tres rojas: los labios, las mejillas y las uñas; tres largas: el cuerpo, los cabellos y las manos; tres cortas: los dientes, las orejas y los pies; tres anchas: el pecho, la frente y el espacio entre las cejas; tres estrechas: la boca, la cintura y los tobillos; tres gruesas: el brazo, los muslos y las pantorrillas; tres sutiles: los dedos, los cabellos y los labios; y tres pequeñas: los pezones, la nariz y la cabeza.
¿Qué os parece chicas?
Fuente: Intimidades de la Historia – Carlos Fisas
¿Cómo debe ser la mujer perfecta? escrito por Javier Sanz en: Historias de la Historia





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La subida al Bondone de Charly Gaul



Charly GaulEn estos días de debate sobre el mundo ciclismo, por enésima vez el dopaje arrasa con todo, voy a escribir una curistoria sobre una gesta ciclista que conocí no hace mucho a través de la radio. Ocurrió en 1956, durante la 39ª edición del Giro de Italia, en la que tomaron parte en su jornada de inauguración 105 ciclistas.

El 8 de junio de aquel año se disputaba una etapa mítica, se subía al monte Bondone en una jornada de 242 kilómetros. Las condiciones climatológicas fueron extremas y posiblemente de darse aquella situación en la competición actual se suspendería la etapa. Pero entonces no, aquellos tipos subieron al Bondone enfrentándose a una tormenta de nieve y a temperaturas de 10 grados bajo cero. Este era el último puerto, pero ya se habían subido otros en aquella jornada.

Y allí surgió la leyenda, el corredor Charly Gaul había tomado la salida en aquella etapa a casi 17 minutos del líder en la clasificación general, pero cuando llegó a la meta, el primer clasificado había abandonado la carrera, no soportó el frío y el esfuerzo. Aquel día se quedaron en la carretera, antes de meta, más corredores de los que llegaron: 46 de 89. Gaul ganó la etapa sacando casi 8 minutos al segundo y finalmente acabó ganando el Giro de aquel 1956, gracias a una de las etapas históricas de la historia del ciclismo.

Eso sí, pago un precio por aquella gesta. Cuando llegó a la meta estaba medio desfallecido, semiinconsciente incluso, hubo de salir en brazos, y el frío le había casi congelado una pierna. Otros corredores sufrieron congelaciones en sus manos. Sin duda, un esfuerzo digno de admiración y que no está muy lejos del que hacen actualmente estos deportistas.



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No se hicieron para correr, pero son geniales para patear culos

Genial campaña de Santo (Argentina) para el lanzamiento de las zapatillas DIESEL.  





Un concepto realmente simple pero muy potente y, sobre todo, una ejecución brillante que realmente consigue arrancarte una carcajada y contagiarte para que se lo envíes a toda tu lista de contactos.

Y ya puestos, una de hace un par de años de la misma agencia para una marca de vino.








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