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Formas de reutilizar un palé



Maderas sacadas de un palé

El palé
 (o palet), la plataforma de tablas de madera utilizada para transportar cosas, es un objeto curioso. Pieza clave de la logística de mercancías, se ha transformado en un símbolo de la reutilización y la contracultura.

A pocos objetos actuales se les ha buscado más aplicaciones cuando se convierten en residuos como a estas tablas sobre las que viajan los productos por todo el mundo. En las últimas semanas, una exposición en Tarragona del diseñador industrial Guillem Ferran mostraba una nueva versión de cómo aprovechar aquello que tira a la basura la sociedad de consumo

Si por lo general los palés en desuso son reutilizados por los creadores alternativos como módulos con los que construir, en esta ocasión este joven catalán ha optado por cortar las tablas y convertirlas en sencillas piezas de montaje. Con ellas ha creado una colección de ocho objetos, cada uno con un número distinto de piezas: un tope de puerta (I), un revistero (II), un caballete (III) , una estantería (IV), un nido (V), una lámpara (VI), una mesilla (VII) y un taburete (VIII).
Palé transformado en un taburete“La colección tiene una línea comercial que puede salir adelante a partir del año que viene, pero ahora mismo es algo más cultural, educativo, un mensaje”, comenta Ferran. 


Con el título Not made in China, la muestra pretende llamar la atención sobre la obtención de nuevos objetos a partir del reciclaje frente al cada vez mayor consumo de productos procedentes del continente asiático. “El propio palé ya hace referencia al transporte de mercancías, al comercio internacional”, incide este diseñador, cuya colección ha aparecido en la web estadounidense TreeHugger.


Existen muy diversos tipos de palés. Sin embargo, el tamaño estándar en Europa (el europalet) es de 1.200 x 800 milímetros. Esto es importante, pues el palé se ha convertido en lo más parecido a una unidad de medida. Las dimensiones utilizadas en cada lugar son clave para mejorar la logística en almacenes, contenedores de barcos, camiones… Y es que, aunque para muchos colectivos culturales estas tablas representan una forma de entender el mundo muy distinto al actual flujo de las mercancías, también constituyen una pieza de gran utilidad para conseguir un transporte más eficiente.


Los palés pueden ser de un solo uso o reutilizables. Además, hoy en día hay de madera, de plástico (a partir de granza de plástico reciclado), de fibra (a partir de restos de madera prensada). Como explica Miguel Fontbona, director comercial de Inka, una de las muchas empresas del país que fabrican palés de madera de un solo uso, estos suelen estar hechos por lo general de pino

Por cierto, que aquellas maderas que son utilizadas para exportación deben seguir un tratamiento contra plagas y parásitos (que suele ser ya un tratamiento térmico, en lugar de químico). A veces esa madera tiene también una historia trágica que contar: “Últimamente, se utilizaba mucho pino de Francia, porque su precio había bajado por un temporal muy grande en Las Landas que arrasó mucho bosque en 2009”, explica el representante de esta empresa de Girona. “Aquí también ha pasado con incendios, pues la madera hay que cortarla y darle salida”.


El palé de un solo uso también puede ser recuperado y reparado para reutilizarse. No obstante, las empresas que los envían con su mercancía pueden desentenderse de ellos en el punto de destino si no les compensa traerlos de vuelta. Es entonces cuando acaban en un vertedero, quemados en el fuego o en una sala de exposiciones.Palé estándar de CHEP



Es distinto lo que ocurre con el palé reutilizable o de alquiler. En este caso, hay una empresa de referencia en el sector: CHEP. Su historia está muy relacionada con el origen mismo de estas plataformas de madera, inventadas por el Ejército de EEUU para mejorar la logística del material de las tropas. Como explica esta compañía, al acabar la II Guerra Mundial, los soldados norteamericanos dejaron abandonados muchos de estos palés de madera en sus bases militares de Australia
Para aprovecharlos se creó la Commonwealth Handling Equipment Pool (CHEP), que al poco tiempo se transformaría en una empresa privada orientada al transporte de mercancías.

Su sistema, conocido como ‘pooling’, resulta muy interesante. Aquí los palés (de pino y haya) son más robustos y están pintados de azul para distinguirlos de los otros. No se compran, sino que se alquilan. Una empresa que comercialice un producto puede utilizarlos para transportar mercancía hasta los puntos de venta y allí serán recogidos de nuevo por CHEP para revisarlos, repararlos si es necesario, y devolverlos al comienzo del ciclo.

 Así pues, los palés son compartidos por muchas compañías distintas reutilizándolos una y otra vez. Esto sigue valiendo para enviar productos a un gran número de países, pues el sistema funciona en medio centenar de naciones. La mayor complicación consiste en organizar bien los desplazamientos para evitar mover la madera sin mercancía. Son cerca de 300 millones los palés reutilizables que viajan de un lado para otro con este sistema.


Formas de reutilizar un palé