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21 de septiembre de 2008

INCIERTO INCESTO

INCIERTO INCESTO 

Un joven encuentra novia para casarse y decide comunicárselo a su padre:

- "Papá, he encontrado al amor de mi vida y me voy a casar".
- "¿Ah, sí? ¿Y quién es la afortunada?".
- "Cipriana, la hija del carnicero".
- "¿Cipriana? Ufff, hijo, yo... lo siento, pero con esa chica no te puedes casar. En realidad es tu hermana. Yo, de joven, pues... vivía la vida y, en fin, esperaba no tener nunca que revelarlo, pero ahora no me queda más remedio: es tu hermana".

El pobre hijo se retira disgustado, ya que le había costado mucho tiempo encontrar novia para casarse. Pese a todo, al cabo 
 de ocho meses, el joven ya ha conocido a otra candidata y decide comentárselo de nuevo al padre:  
- "Papá, he encontrado al amor de mi vida, me voy a casar con ella".  
- "Muy bien, ¿y puedo saber quién es ella?".
- "Paquita, la hija del zapatero".
- "¿Paquita? No puede ser... Mira, hijo, yo... no sé cómo decirlo pero... ella también es tu hermana".
- "¡Pero, papá, podías haberlo dicho antes!".
- "¡Compréndeme, hijo! Yo era joven, tu madre y yo no pasábamos una buena racha y... en fin...".
Nuevamente fastidiado hasta la médula, el chico deja a la segunda novia.
No obstante, es capaz de recuperarse del trance y al año y medio vuelve a acudir a su padre con una nueva pretendiente:
- "Papá, he encontrado al amor de mi vida y me voy a casar".
- "Sí, hijo, ¿y quién es esta vez?".
Asustado, pero manteniendo la firmeza, el hijo responde:
- "Marieta, que es huérfana de madre. Además, es de raza negra".
- "¡Vaya, hombre...!".
- "¡Papá!, otra vez no, ¿eh?".
- "Hijo, yo... fui voluntario en la Cruz Roja... era aún muy joven... tú eras muy pequeño... tu madre y yo queríamos vivir la vida...".

El hijo no lo soporta más y se marcha llorando a su cuarto. Alertada por los sollozos, la madre entra en su habitación y pregunta a su hijo el motivo de su llanto. El joven, destrozado, le explica las tres intentonas:
  
- "Mamá, me quise casar con Cipriana y resulta que es hermana mía porque papá, de joven,... en fin. Luego lo intenté con Paquita y sucedió lo mismo. ¡Y hasta con Marieta...! ¡No puedo más, mamá!".
- "Hijo", responde la madre, "cásate con quien quieras, que ese hombre no es tu padre".